martes, 3 de septiembre de 2013

SUPing e-Magazine nº 6 disponible


EDITORIAL

A lo largo de nuestra vida seguro que hemos escuchado cientos de dichos y refranes que, de una forma u otra, nos ayudan a entender situaciones de la vida y, aunque muchas veces no les prestamos mucha atención, cuando te ves envuelto en una situación que te afecta personalmente le encuentras mucho más sentido. Aquí quiero hacer referencia a uno de esos refranes que todos hemos escuchado y que para mi a empezado a tener más sentido que nunca: “No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos”. En mi caso no perdí nada material, “perdí” algo mucho más valioso y que muchas veces se nos olvida que lo es. Tuve una lesión seria que me llevo a una operación de hombro y su posterior tiempo de recuperación y rehabilitación, en la que actualmente sigo trabajando para poder recuperar la máxima movilidad y fuerza de mi hombro izquierdo. Por culpa de esto, llevo varios meses sin poder remar y, desgraciadamente, no se hasta cuando no voy a volver poder hacerlo, ya que la recuperación de movilidad es lenta y la recuperación de la fuerza en la musculatura más aun. Por culpa o gracias a esto, ahora aprecio mucho más todos esos momentos en los que me metía al agua sin darle importancia alguna y sin pararme nunca a pensar que pasaría si un día no pudiera hacerlo. Pues desgraciadamente ese momento ha llegado para mi, y aunque espero volver al agua lo antes posible, con toda seguridad todavía me quedan algunos meses de secano por delante pero, con suerte, podré volver al agua y espero no arrastrar ninguna secuela notable que me impida la movilidad necesaria para poder volver a surfear. Desde el punto de vista de un lesionado, en las primeras semanas después de la operación que lo veía todo tan negro, me paraba a pensar en que pasaría si esa minusvalía que estaba sufriendo en ese momento fuera permanente, y la verdad que sólo de pensarlo me hundía más, pero gracias a eso he aprendido a valorar mucho más lo que tengo y apreciar lo que puedo hacer y no pensar en lo que no puedo hacer, se aprende a quitarle importancia a todas esas cosas superficiales que muchas veces les prestamos más atención de la que realmente merecen. Pero bueno, por suerte, en mi caso el tiempo y el entrenamiento me ayudarán a mejorar bastante. De aquí en adelante procuraré no olvidar esto y que esta lección de vida no se me olvide. Ya sólo me queda desear que disfrutéis de lo que nos queda de verano y espero volver a veros a todos en el agua lo antes posible. Y recuerda, disfruta y valora todo lo que haces en cada momento y se agradecido de lo que tienes, porque puede ser que el día menos pensado ya no puedas hacerlo o tenerlo y será entonces cuando quieras darle la importancia que antes no le dabas. Keep SUPING.


Fuente: SUPing Magazine


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