lunes, 24 de septiembre de 2012

Seychelles: Piratas, Paraiso y SUP con Nathan Van Vuuren


Recibimos hace unos días fotos alucinantes acompañando este extenso texto escrito por Nathan, el hijo de Ivan van Vuuren de 10 años que ya habíamos visto en Stand Up Latino con vídeos ya rompiendola en las tablas shapeadas por papá. Esta vez, nos cuenta con mucho detalle su paso por las islas Seychelles durante una semana de sueño en las Islas del océano Indio justo al Norte de Madagascar. Seguro, unos de los niños más prometedores de Africa del Sur en stand up paddle.

Piratas, paraíso y stand up paddle.

Los 3 ingredientes que cautivaron mi atención cuando supe de una oportunidad de visitar la destinación elegida como #1 por National Geographic en su lista de mejores lugares de playa del mundo: las Seychelles

Ocurrió muy de repente cuando mi tío, un hombre muy generoso y bastante exitoso en negocio, me invito a quedar con el en su isla remota y explorar las Seychelles por una semana.


Salte a google para ver lo que podía encontrar sobre stand up paddle en este lugar único del mundo. Fue sorprendido al no encontrar mucho de SUP y supe directamente que una aventura de ensueño estaba frente a mi.

Ahora por un niño de 10 años que nació en Hawaii y ha pasado los últimos 5 años sufriendo las heladas aguas de Cape Town en Suráfrica, la parte más excitante fue haciendo la maleta y preparar el viaje que se venia. Sin wetsuit o botines, solo chocolates, cereales, lentes de sol y un leash de reserva fueron los elementos principales que me llevé.

Saliendo del aeropuerto de Cape Town, las próximas siete horas dejarán sin duda bastante tiempo para pensar en lo que se venia. La ubicación y características físicas de las Seychelles lo hacen un lugar ideal para los piratas. En el siglo 17, los piratas venían aquí para dejar su botín y pasar un tiempo al sol en la playa. La historia de las Seychelles es tan fantástica que podría haber sido usada como trama de un libro para niños. Imaginase encontrar el tesoro de 150 millones de Libras del famoso pirata Oliver "The Mouth" Le Vasseur que nunca fue encontrada y sigue en una de las islas. Imagina cuantas tablas se podría comprar. Al poco tiempo aterrizamos en un aeródromo chico al borde del océano con el aire caliente, viento y sonrisas de los locales que me hicieron dar cuenta que había oficialmente llegado en las Seychelles.


Ahora para cualquier turista llegando a una isla tropical por primera vez, el modo de transporte hacia el hotel determina la impresión que uno se hace de su hotel- Y cuando estaba cargando mi tabla y equipaje en el catamarán de mi tío, llamado "Sunshine", las cosas a venir se veían bien. Ya era tiempo de partir los motores y ir rumbo a nuestro destino final, una isla deshabitada y mi casa fuera de casa; una sola casa, ubicada directamente sobre el agua turquesa, rodeado de  reef, selva y playas blancas.


Sin esperar, las quillas fueron puestas, el leash amarrado y era tiempo de ir al agua. La República de las Seychelles esta compuesta de 115 islas. De estas 115 islas, 41 constituyen el grupo más antiguo del mundo de islas de granito en el océano, mientras las 74 otras son las islas de reefs y atoles de las islas exteriores. Una belleza que sobrepasa todo lo que he visto hasta ahora. Estar parado, remando sobre reefs de esta naturaleza es lo que hace el deporte del SUP tan impresionante. Ser capaz de ver rayas, pescados y la vida marina que aparecen en películas, pero personalmente y de muy cerca.

Con una temperatura anual promedia de 26 grados, un clima caliente día y noche hicieron mucho más agradable haber arrancado de Cape Town. Lo único que podía decir siempre fue "This is the life" (Eso es vida…)


Ahora, una de las cosas que hacen esas experiencias únicas cuando están en una isla aislada donde no hay calles, autos y poca gente: buscar alimentación. No hay fast foods, helados o 7/11 y cuando algo importante se acaba, no es fácil como subir en su auto y ir al negocio local. Después de todo este tiempo en el agua y el hambre creciendo, el día llego donde hubo que ir de compras, en bote, al mercado local justo el día de viento con el mar agitado. Muchos colores, personajes y todo tipos de sabores de las islas estaban disponibles. Inspirado por su gran diversidad de culturas, la diversidad étnica con harmonía racial es una de las bases de la vibrante nación Creole de hoy.


Casi cada nación de la tierra ha sido representada en este melting pot de culturas, cada una dejando una influencia especial a la tranquila sociedad actual. Los Seychellianos son muy amistosos y mientras caminaba en el mercado, me sentía como realeza al ser saludo con sonrisas y manos tendidas para saludarme de gente de todas edades.


De vuelta a nuestra isla, los vientos habían bajados y después de la enseñanza de mi nuevo amigo en como sobrevivir con cocos, era tiempo de salir y explorar. Cargando el kayac, el SUP amarrado atrás y bastante víveres para varias horas, nos fuimos de exploración. Desde aguas planas a surf de olas chicas, cada remara nos llevaba a otra bahía con increíbles vistas deslumbrantes con características y fauna diferente como arboles sobre el mar, ruinas antiguas, palmeras y formaciones rocosas de otro mundo.


Después de 7 días de remar sin parar y mucha exploración, mis brazos eran finalmente agotados y era tiempo de volver a la escuela y enfrentar el resto del invierno en Cape Town. Mientras cerraba mis maletas y preparaba el viaje de regreso me di cuenta que no había encontrado el tesoro de los piratas, pero las nuevas amistades y recuerdos que tenia no tenían precio y un SUP trip de ensueño en el paraíso seria gravado para siempre en mi mente.

Texto: Nathan Van Vuuren
Traducción: Philip Muller
Fuente: Ivan Van Vuuren - Coreban


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