martes, 24 de abril de 2012

Travesía en SUP: 72km por los rápidos del Ganges, India


Travesía en Inflable: Pedro Kupfer baja 72km por los rápidos del Ganges en 6 horas.

Pedro Kupfer, gran amigo de la redacción de Stand Up Latino, es un Uruguayo radicado en Brasil con su esposa Brasileña. Pedro descubre el Yoga a los 16 años y de ahí no para más. Actualmente es el Director Ejecutivo de la Alianza de Yoga de Brasil y un gran maestro de Yoga. Cada año, Pedro comparte su vida entre Brasil, 3 meses en Chile y la India para perfeccionar el yoga, surfear y enseñar. Además de una vida dedicada al Yoga, Pedro descubrió el Stand Up que ahora le acompaña alrededor del mundo durante sus viajes. Recién nos mando este grato email como cada año de sus andanzas en SUP en la india (ver la note de Pedro del año pasado aquí)

"Namaste! Tudo bem? Como va todo? Espero que muy bien!
Bueno, te envío aqui el texto y las fotos del Ganges en India. Al final quedó un poco extenso pero pienso que no será un problema. Espero que les guste !"


El mes pasado, en un intervalo en los retiros que hacemos anualmente para estudiar Yoga en la ciudad de Rishikesh, supe por un amigo que es guía de rafting en el río Ganges que una expedición partiría temprano por la mañana para Devaprayag. Me ofreció llevarme hasta esa localidad en el jeep que transportaba al staff: dos guías y un cocinero. Salimos a las seis de la mañana por la tortuosa carretera que lleva a la frontera con el Tibet.

Los extranjeros que iban en esa expedición llevarían tres días para completar el recorrido. Yo imaginé que podría hacerlo en un día entero, tal vez contando una parte de la noche, pero como nunca había hecho una distancia similar, no tenía la menor idea del tiempo que podría llevarme. Por las dudas, puse un teléfono en la pequeña bolsa seca que llevé, junto com algunas barras de cereales, amendras y pasas de uva.

A las 8:30, después de haber preparado el equipo y tomado un desayuno leve, empezé la bajada. Usé una tabla inflable C4 tamaño 10’6” y un remo de plástico y aluminio de aquellos que se usan para guiar rafts, a falta de otro mejor. Me sorprendió la fuerza de la corriente, una vez que teóricamente, no había rápidos al principio del trayecto. En la India, la muerte está presente en cada esquina. La vida no tiene maquillaje y las miserias humanas están visibles en todos los lugares.


Con el río no es diferente: una pareja había acabado de caer en su auto por un precipicio, minutos antes de que yo bajara en la tabla. No sobró nada de ellos. Del auto, sólo vi un asiento flotando en la corriente, una mancha de aceite y sentí olor a gasolina. Bastante más abajo, en una curva donde el río pierde la fuerza, vi tres cadáveres flotando. Pero também vi elefantes salvajes, búfalos, antílopes, venados, monos, pavos reales y muchos pájaros.

Una hora y algunas caídas después de haber empezado tuve que parar por diez minutos para comer y ponerme al sol en una playa algo pues estaba con muchísimo frío. En la región del Himalaya el aire es helado y el agua más aún. A partir de aquel momento el sol empezó a subir y el día a ponerse más amigable, a pesar de que el frío fue una compañía constante. Si te fijas en Google Earth, verás que el Ganges se ve muy verde, estrecho y encajonado en aquella región.

Estuve en lugares muy bellos de Tailandia, Indonesia, Patagonia y África Ocidental, pero pocas veces vi paisajes tan lindos como los de aquel trayecto, que están fuera del alcance del ojo humano si no estás en el río. Las paredes de piedra son inmensas pero no se ven en las imágenes de satélite porque son verticales. Serían el paraíso de un escalador deportivo que pudiera llegar a ellas, pero son bastante inaccesibles, una vez que habría que leerlas y conquistarlas desde del agua.


Los primeros 27 kilómetros son de mucha corriente pero pocos rápidos. Los últimos 35 tienen los rápidos más interesantes, donde hay olas que pueden llegar a un metro y medio. Pero estas olas son muy diferentes de las que surfeamos en la playa: hay rocas en las pendientes por las cuales el río baja que pueden ser muy peligrosas. También hay corrientes que son difíciles de identificar y remolinos a los cuales hay que estar atento.

Leer esos detalles requiere bastante atención y a cada vez que me distraigo el río me lo recuerda com otra caída, otro chapuzón, un hold down, un golpe contra las rocas del fondo, o lo peor, que es quedarse atrapado entre una roca y la corriente. Por esos motivos, el uso de casco y pfd es esencial. El pfd o personal flotation device es un pequeño salvavidas para facilitar la subida después del hold down. Algunos rápidos son largos pero con olas pequeñas, mientras que otros son cortos pero con olas mayores y más fuertes.


Estar solo en un lugar de éstos es una de las cosas más lindas que tuve la oportunidad de hacer: el río, la vida que existe a su alrededor, las montañas, el silencio y la soledad tornan el lugar muy especial. Y también muy peligroso, ya que si pasa algo que no esté en los planes de uno, salir de aquel brete es virtualmente imposible.

Así, fui bajando, comiendo las barras de cereales en los momentos más tranquilos, bebiendo el agua del río (que en aquel lugar es muy limpia), disfrutando relajadamente las pequeñas olas y remando fuerte en las grandes. Cuando vi que había llegado en Kodiyala, el pueblito que marca la mitad del trayecto, y que empezaban los rápidos mayores, supe que podría completar la bajada el mismo día.


Fui acelerando, remando rápido y sin economizar energía pues los primeros rápidos de aquella área son los más intensos y los que más exigen fuerza Yoga concentración. Este es el segundo año que remo en SUP en el Ganges y tengo mucho que aprender. Me caigo con frecuencia en los rápidos grandes pues es extremamente difícil permanecer de pié en la tabla. Pero siempre vale la pena!

Fui bajando en una velocidad que me pareció relativamente rápida y bastante antes de llegar al nivel de cansancio que sentí en otras remadas en mar abierto con viento en contra, ya estaba llegando a las playas tranquilas de Rishikesh. Cuando paré para llamar a Ângela, mi esposa, y decirle que ya había llegado, me di cuenta, para mi sorpresa, que había completado la bajada en cinco horas e 55 minutos!


El Ganges se forma y oficialmente comienza en el pueblo de Devaprayag, sobre la confluencia de los ríos Bhagirati y Alaknanda, que bajan con mucha fuerza de las montañas. El segundo puede hacerse en kayak, por lo que ya decidí que voy a intentar bajar en SUP el año que viene, a pesar de que los especialistas que conozco me dicen que es super técnico, difícil y fuerte.

Bueno, voy aprendiendo y ya veremos cuando llegue de vuelta a la India en el 2013. Los mantendré informados. Cuando me jubile pienso hacer la parte de aguas tranquilas más al sur, entre Rishikesh y Benares. Por ahora, me divierto en las buenas olas de la costa de Portugal. Felicidades y buenas remadas para todos!

Pedro Kupfer.


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